Mi historia real y personal de ansiedad y ataques de pánico

CÓMO SUPERÉ MI ANSIEDAD Y ATAQUES DE PÁNICO – PARTE 2

Si aún no has visto la parte 1 sobre cómo superé mi ansiedad y ataques de pánico pincha aquí para verla primero.

[…].

Otra amiga me sugirió que hiciera meditación para tratar mi ansiedad y ataques de pánico. Yo nunca había practicado meditación me parecía algo de «raros». La meditación me cambió la vida.

También tuve una experiencia reveladora con el chikún (una técnica de la medicina china orientada a la mejora de la salud del cuerpo, la mente y las emociones) cuando pillé un ataque de pánico desencadenándose en mi cerebro, y al ver con mis propios «ojos» lo que sucedía dentro de mí, le perdí el miedo y los ataques de pánico nunca volvieron.

Las artes marciales que practican la presencia en el momento presente son disciplinas excelentes para trabajar y sanar la ansiedad y los ataques de pánico.

De todos modos, te recomiendo que veas el vídeo, porque lo cuento todo de una manera más extensa y al detalle.

Algunas veces mientras dormía, mi consciencia se despertaba (a modo de sueño lúcido), de manera que yo estaba durmiendo pero notaba lo que sucedía en mi cerebro.

Así, cuando se me desencadenaba la ansiedad o un ataque de pánico mientras dormía, dentro de esa especie de sueño lucido yo podía «desconectar» el proceso que se estaba desencadenando, desactivando el ataque o la ansiedad y regresando a mi estado normal. Entonces, mi conciencia se iba y seguía durmiendo como de costumbre, sin ser consciente.

Así fue como dejé de despertarme asfixiándome por las noches.

La meditación cambió mi vida a tal punto, que a día de hoy la practico a diario.

Además, leí libros y entendí que no es nada peligroso lo que me está pasando, aunque estaba aterrorizada y sentía que iba a morir, me repetía y confiaba (tenía fe) en que no me pasaba nada peligroso ni iba a morir. Pensar lo contrario te lleva al hospital con un ataque de pánico.

Las calves para poder superar los ataques de pánico y la ansiedad son:

  • Usar la respiración.
  • Confiar en la vida.
  • Tener fe.
  • Entender que no es peligroso ni hay nada malo que pueda pasarte.
  • Llegar a la causa emocional y sanarla.

Llegué a la raíz de lo que me pasaba y era mi herida emocional de abandono paterno.

Cuando me puse a trabajar en ella y a sanarla, mi ansiedad y ataques de pánico desaparecieron. Quedó una ansiedad residual (por mi tipo de personalidad) en situaciones muy estresantes que hoy sé gestionar y no pasan de ahí.

En mi experiencia, la ansiedad es una alarma de tu cuerpo apara que atiendas tus emociones y sanes tus heridas.

Contenido no disponible.
Por favor, acepta las cookies haciendo clic en el aviso

Si quieres aprender a controlar tu mente para que tú también desactives tus ataques de pánico y crisis de ansiedad,  te recomiendo que hagas mi serie de meditaciones, empezando por la primera, que encuentras aquí: EL hábito de meditar y sus bases científicas.

Ámate Siempre,

 

Maria del Mar Mediterraneo

 


​¿Sientes ​que tu padre ​te pone en último lugar?

Apúntate y recibe mi GUÍA para ​superar el no-amor de tu padre:

 

¡Comparte en las redes sociales para que más gente se pueda beneficiar!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Si continuas utilizando este sitio, aceptas el uso de cookies. Más información

Las opciones de cookies de este sitio web están configuradas para "permitir cookies" para ofrecerte una mejor experiencia de navegación. Si sigues utilizando esta web sin cambiar tus opciones o haces clic en "Aceptar" estarás consintiendo las cookies de este sito.

Cerrar